Sus manos, solo para ti
Un masaje sensual es un masaje erótico de cuerpo entero que ella da solo con las manos: sin gel, sin segunda masajista, sin su cuerpo contra el tuyo. Cada pasada busca tu placer, y todo va creciendo hacia un final lingam. Lo que lo distingue es lo pendiente que está de ti. No sigue ninguna rutina: lee tu respiración, los pequeños movimientos de tus manos, si los hombros ya se te han relajado, y cada gesto responde a lo que ve.
No hace falta que sepas lo que quieres: ella lo descubre por ti.

Cómo te toca
Empieza como te gustaría que empezara: pasadas largas y sin prisa por la espalda y las piernas, lo bastante firmes para liberar tensiones, una y otra vez, hasta que, sin darte cuenta, bajas la guardia. De momento, solo te está conociendo.
Entonces el tacto cambia. Se aligera, se ralentiza, se pierde por tu piel. Las yemas en lugar de las palmas.
Su atención se desliza hacia esos rincones que casi todos los masajes evitan, se queda allí lo justo, se aleja… y vuelve. La presión llega como una ola y se retira, y cada vez que baja, la siguiente subida dura más. Ella ajusta las dos cosas a lo que le dice tu cuerpo, y tu cuerpo se lo cuenta todo.
Hacia la mitad te da la vuelta. El final llega cuando ella decide que estás listo, ni un segundo antes. Luego deja las manos sobre ti, la sala se queda en silencio y nadie llama a la puerta.

Pídelo cuando…
- es tu primera visita y te encantaría que ella marcara el ritmo en vez de preguntarte qué quieres
- tienes 30 minutos entre una reunión y la cena y quieres algo completo
- te encanta un tacto ligero y quieres sentirlo centímetro a centímetro
- quieres descubrir cómo reaccionas antes de elegir algo en lo que intervenga su cuerpo
Prueba otro si…
- quieres su piel contra la tuya, no solo sus manos: eso es el cuerpo a cuerpo
- quieres la lentitud llevada al extremo, con trabajo de respiración y ella manteniéndote al borde: eso es el tántrico
- ya sabes exactamente lo que te gusta: ve directo a por ello en la carta
Masaje sensual en nuestra carta
Prana Nirvana es exactamente esto: 30 o 60 minutos de aceite caliente, manos lentas y un final que se va preparando como es debido. Erosophía le suma una ducha previa con ella y un ritmo tántrico de principio a fin. Disfruta de cualquiera de los dos en nuestro centro o, si lo prefieres, ábrele la puerta de la habitación en tu hotel.
Preguntas
¿Qué lo diferencia de cualquier otro masaje erótico?
Es un tipo de masaje erótico, el más suave. Todo lo que hay en nuestra carta es erótico; lo que hace sensual a este es el método: solo manos, presión de ligera a media y un ritmo que sube y baja contigo en lugar de ir a más en línea recta.
¿De verdad, solo las manos?
Las manos, las yemas de los dedos y, de vez en cuando, un antebrazo. Su cuerpo queda fuera: eso es el cuerpo a cuerpo, y tiene su propia página. Sin nada más en juego, toda su atención se concentra en el tacto, y se nota.
¿30 minutos o 60?
Con 30 tienes una sesión de verdad, suficiente para saber si te encanta. Con 60, el comienzo lento tiene espacio para desplegarse y la segunda mitad sale ganando, y mucho. Si puedes, elige 60.
¿Puedo elegir masajista?
Todas las masajistas lo ofrecen, así que elige a cualquiera del equipo que trabaje a la hora que te venga bien.
¿Qué hago antes?
Dúchate aquí (cada sala tiene su propia ducha), olvídate de la colonia y de la crema, y come ligero. Al terminar te esperan toallas limpias y secador, para que sigas con tus planes sin más.
¿Te apetece un masaje sensual? Escríbenos y listo.



